Hoy me encontré con un excelente post de El Caparzón, donde Dolors Reich nos dejaba tutoriales para usar Prezi. Prezi es un servicio web 2.0 que permite crear presentaciones con texto, imágenes y videos de manera un tanto especial. En lugar de lámitas y viñetas, con Prezi el contenido se organiza mediante conceptos que se van navegando de forma no lineal y con un efecto de zoom, en un espacio virtual que parece expandirse en todas direcciones.

¿Cómo se ve un “prezi”? Dejo como ejemplo el tutorial que Dolors traduce e incluye en su post:

Este tutorial, además de presentar muchos tips para manejar la herramienta, nos habla de algunos conceptos que constituyen el fundamento de Prezi y que marcan su diferencia con el uso de programas como Power Point.

En mi caso, últimamente la  forma en que preparo presentaciones está cambiando y se ha ido alejando de la propuesta de las plantillas de Power Point. Para empezar, en lugar de usar los cuadros de textos de título y viñetas que vienen predeterminados, me quedo con la lámina en blanco, para poder ir poniendo todos los elementos donde yo quiera (y no donde quiere la plantilla). Con Prezi esto es así desde el principio. Lo que se propone es apuntar una lluvia de conceptos y luego unirlos mediante una hoja de ruta que se construye posteriormente. De hecho, muchas veces no armo las presentaciones en orden cronológico, sino que parto de algunas ideas que después se conectan re-ordenando las láminas. Eso es lo que nos propone Prezi desde el principio, y de una forma mucho menos lineal.

Finalmente, uno siempre recorta y pega de sus presentaciones anteriores y toma ideas de las presentaciones de otros que le han gustado. Otra cosa que nos anima a hacer Prezi, ya que algunas de las presentaciones se pueden copiar y reutilizar en pocos clics.

Para terminar, dejo otro “prezi” (del edublogger Paul Hill, en inglés), donde se explica cómo aplicar esta herramienta en educación,  presentando buenos fundamentos y  tips para comenzar a utilizarla. Porque como decía en otro post, lo importante no son las herramientas, sino lo que se puede hacer con ellas.