¿La pobreza es un problema solamente de los pobres? ¿La falta de justicia social no estará generando graves problemas a toda la sociedad?

Nada más dejo dos citas que me hacen pensar que, no es que solamente tengamos que tratar de que haya menos pobres, sino que se hace necesario vivir en una sociedad más igualitaria y más justa. Es un tema más cuali que cuanti.

Lo dice el periodista uruguayo Jorge Barreiro en su blog “Dudas razonables“:

La  riqueza desmedida y la chocante disparidad con que se retribuye el esfuerzo de cada cual (una de cuyas manifestaciones más visibles es el derecho de herencia) no implica únicamente un menoscabo de la idea de justicia. Repercute asimismo en el compromiso de los ciudadanos con la democracia. Es difícil que los miembros de una comunidad tan injusta sientan que están embarcados en la misma nave. Con grandes desigualdades es improbable que los ciudadanos asuman que tienen intereses en común y, por tanto, también lo será el compromiso cívico.

Lo dice François Dubet, sociólogo francés, entrevistado por el diario argentino La Nación:

Decir que somos libres e iguales es una ficción, y la igualdad de oportunidades es indiscutiblemente una ficción. Es un principio de justicia que individualiza a los actores y pone a todos en competencia, y creo que no está bien construir una sociedad sobre un principio como ése. Además, el logro del mérito puede incrementar considerablemente las desigualdades sociales. En el fondo, el mérito no impide que los más ricos tengan todo y que estemos convencidos de que lo merecen, así como de que los pobres merecen la pobreza. Como estamos en una sociedad muy individualista, capitalista y liberal, el principio de la igualdad de oportunidades la transforma en muy desigual, muy violenta y muy poco solidaria.